
En una eucaristía especial para padres de familia y estudiantes de 1.° de secundaria, vivimos un encuentro lleno de significado y cercanía.
Durante la celebración, cada familia recibió una semilla como símbolo del camino que inician juntos. A través de un gesto muy especial, se representaron las distintas etapas de crecimiento de una planta, recordándonos que, al igual que ella, la familia necesita cuidado, tiempo, paciencia y amor para crecer y fortalecerse.
Cada semilla sembrada en casa será también un compromiso compartido: acompañarla, verla crecer y volver a ella, así como hacemos con nuestros hijos.
Porque en María Reina creemos que educar también es cultivar vínculos que perduran en el tiempo.
💙 Familia Marianista, creciendo siempre juntos.